Mujeres que Hacen Acero

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Las mujeres representan el 51,2% de la población mundial y el 52,1% de las personas en edad de trabajar de acuerdo a cifras recientes de Naciones Unidas.

Hay amplias evidencias de que cuando las mujeres pueden desarrollar plenamente  su potencial en el mercado laboral, los beneficios económicos son significativos. Un informe del FMI estima que en determinadas regiones las pérdidas del PIB atribuibles a disparidades de género llegan hasta el 27%; y agrega que si hubiera participación igualitaria con los varones, el PIB en los EE.UU. crecería el 5% y en Japón el 9%, por ejemplo. De los 865 millones de mujeres de todo el mundo que podrían contribuir en mayor medida a sus respectivas economías, 812 millones viven en países emergentes.

En América Latina, la heterogeneidad cultural y social de la región también se ve reflejada en las tasas de participación de la mujer en el mercado ocupacional. Perú es el país con la mayor participación laboral femenina, seguido de cerca por Bolivia, Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay que también se ubican sobre el promedio regional (que es del 52,6%). Por el otro lado, en Chile, Costa Rica y México las tasas de participación femenina son inferiores al 45%.

Para conocer de cerca la realidad de las mujeres de la siderurgia de América Latina, Acero Latinoamericano conversó con seis de ellas para conocer mejor sobre sus vidas, su trabajo, sus sueños y la experiencia de ser parte de una industria que hasta hace algunos años atrás parecía corresponder al territorio masculino.

MÉXICO

MITZI ROJAS

De profesión ingeniera metalúrgica, Mitzi Rojas se desempeña hoy como ingeniera de Ternium en los procesos de laminación de la planta Guerrero, en Monterrey.

La siderurgia era una de las ramas de estudio en su carrera de ingeniería. Al egresar, optó por dedicarse a ella por considerarla un sector con muchas áreas y oportunidades diversas de desarrollo profesional.

También la motivó saber que trabajaría fabricando un material que tiene un alto impacto en la vida cotidiana de las personas.

BRASIL

CLAUDIA ZANCHI PIUNTI

Durante sus diez años de trabajo en Gerdau, Claudia Zanchi Piunti se ha desempeñado en el área de energía, hasta llegar a su cargo actual de Directora de Energía. Esa experiencia la convierte en una verdadera experta, consciente de la importancia que ese vital insumo tiene en la producción de acero.

Su camino profesional transitó por diversas etapas. Comenzó a trabajar en suministros, después en proyectos de centrales de generación y finalmente en el mercado mayorista de energía. Pero en estos trabajos la energía era el proceso final y lo que ella quería era poder usar la energía como medio de transformación y desarrollo.

Por encontrarse en un puesto corporativo, Claudia debe tratar con varios países en distintos horarios, cada día puede tener horarios diferentes, cambiando la hora de iniciar o terminar la jornada. Pese a ello, ella trata de mantener un orden en sus actividades, las que inicia con la lectura de los principales periódicos del mundo, para pasar luego a la agenda, chequeando resultados, proyectos y las acciones planeadas para el día, con especial énfasis en el apoyo a las operaciones donde están los mayores desafíos. Como práctica, al final de la jornada revisa los temas que deben ser analizados al día siguiente y que son urgentes. Hace su propio balance y ve lo que está bien y lo que se puede implementar para mejorar cada vez más.

CAROLINA LEÃO

Sin días típicos. Así describe su actividad laboral Carolina Leão, quien trabaja en Ventas Técnicas de Tenaris de Brasil,  tendiendo clientes. Clientes entre los que, hasta no hace mucho, se encontraban empresas petroleras que hacían que Carolina tuviera que viajar con frecuencia hasta las plataformas marítimas para supervisar la entrega de tubos.

Por más de dos años Carolina viajó a las plataformas, a las que llegaba tras un vuelo de más de una hora en helicóptero, en pleno océano. Luego permanecía allí unos días con sus clientes, supervisando y asesorando durante la recepción e inspección de los tubos.

Carolina llegó a Tenaris a través del “Programa Educacional Roberto Rocca”, donde descubrió que podía trabajar en una industria y una empresa interesadas por el desarrollo de las personas y de la comunidad, valores que Carolina encontró en
línea con los propios. Esa fue la principal razón por la que decidió quedarse, porque en su opinión es una compañía hecha por personas para las personas.

PERÚ

EDITH REYES

Nos dice que su historia, en realidad, es muy simple. Entró a trabajar en Aceros Arequipa por casualidad al terminar tres años de estudios de Análisis Químico, siempre con los primeros lugares tanto en la escuela como en el instituto. La empresa buscaba entonces un analista sin condiciones de género, solo quería que estuviera entre los mejores promedios. Edith trabaja en el área de metalurgia, en el laboratorio químico, que se encuentra en la sección de vía húmeda de la planta y que es el lugar donde se hacen todos los análisis de las materias primas e insumos estratégicos y de los productos que se fabrican. Pertenece a ese sector desde que ingresó. Edith trabaja por turnos, con horario de ocho horas.

Inquieta y siempre buscando ir un paso más allá, además de sus tareas específicas en planta, Edith colabora con los grupos de calidad. Estos grupos de trabajadores se reúnen para intercambiar experiencias, ideas y desarrollar planes que permitan la mejora continua dentro de la empresa.

Hasta hace dos años, Edith era la única mujer en la planta. Entonces sus compañeros la apodaban “guagüita” (por bebita), hoy ya se han incorporado nuevas mujeres por lo que su presencia dejó de ser una novedad.

ARGENTINA

LUCIANA PUCCHIO

La relación de Luciana con el acero nació en la universidad. Ya en cuarto año de la carrera se interesó en tener una experiencia práctica, por lo que buscó una pasantía. Había estudiado acerca de los procesos siderúrgicos en la universidad, por lo que decidió postular a Acindar donde fue aceptada.

Hoy Luciana es Gerente de Procesos y Calidad de Acindar, ArcelorMittal en Argentina. Cuando le preguntamos sobre su trabajo, nos cuenta que estar al frente del área de calidad en la acería, laminadores y barras implica tener a su cargo a los inspectores que verifican cada producto en cada planta y también a los laboratoristas que certifican la composición química del material. En el área de procesos trabaja junto a ingenieros que manejan las plantas llevando adelante proyectos de mejoras de calidad de los productos.

Protagonista de una jornada intensa, Luciana se esfuerza para que “lo urgente” no deje de lado a lo importante. Por eso   –nos cuenta– muchas veces ocupa parte de su tiempo libre en leer papers que le permiten seguir aprendiendo o  profundizando sobre temas en los que se está trabajando.

SILVIA PIERETTI

Tenía 19 años cuando entró a Mantenimiento de Sistemas de Control de la siderúrgica Somisa –hoy Ternium Siderar– cuando la empresa aún pertenecía al Estado argentino. En ese entonces, su meta era llegar a la universidad, lo que logró tres años más tarde. Trabajando y estudiando en paralelo, cuando estaba ya pronta a graduarse de psicóloga en 1991, cambió el rumbo de su carrera dentro de la empresa ingresando a Selección de Personal, en el área de Recursos Humanos. Cuando la Organización Techint adquirió la compañía, su primera asignación fue en el Departamento de Comunicaciones, donde trabajó por 12 años creando las primeras herramientas de comunicación de Siderar. Con el transcurso del tiempo y la experiencia, fue asumiendo mayores responsabilidades. En 2002, a Silvia le fue también asignada el área de Selección, luego vinieron Capacitación y Desarrollo. En 2005, cuando nació Ternium, tomó a su cargo la gestión corporativa de Empleos, Capacitación y Desarrollo.

Todos esos pasos la llevaron hasta el lugar clave que hoy ocupa como parte de la primera línea gerencial de Ternium Siderar, empresa de la que es Directora de Recursos Humanos.

Con muchos años en la industria, Silvia nos cuenta que siempre trató de no sentirse distinta ni mostrar diferencias por el hecho de ser mujer. Aunque como mujer y también desde su rol de encabezar el área de Recursos Humanos de la empresa, sostiene que no para todos es simple de llevar adelante, porque “a una mujer poner un foco fuerte en su trabajo puede llevarla a dejar de lado otros aspectos”. Pero sostiene que Ternium Siderar es una organización que privilegia las capacidades, el potencial de cada persona para seguir creciendo, el compromiso que se pone a las cosas. Al mirar atrás, reconoce que la
siderurgia tuvo una cultura muy masculina, pero hoy, con la incorporación cada vez mayor de mujeres, ha permitido que se generen nuevas miradas que aportan a la efectividad organizacional.

 

Fuente: Revista Alacero

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